martes, 24 de mayo de 2011

GUADALAJARA



Hoy  me voy no muy lejos de aquí para visitar, Guadalajara, Torrija, Sigüenza, Atienza  y Jadraque.

Guadalajara fue fundada por los romanos como así lo demuestra el puente sobre el rio Henares. Conoció gran esplendor cuando fue capital del  ducado del Infantado.
Me dispongo  ha hacer un recorrido por la capital, visitando el palacio del Infantado con un patio interior con una sorprenderte riqueza de ornamentación, dos plantas de galerías, columnas en espiral y bellas balaustradas. Ha sido muy restaurado  pues en la guerra civil fue seriamente dañado hoy día hay una biblioteca y los archivos de la ciudad.



En la plaza de Santa María, nos encontramos con la catedral, edificio de ladrillo de estilo mudéjar con arcos de hierros, está construida sobre el emplazamiento de una mezquita.
Después de degustar la especialidad de Guadalajara cordero asado y borrachos salgo en dirección a los llamados, castillos de Guadalajara.
En primer lugar me detengo en Torrija que tiene un castillo de los Templarios flanqueados por torres de forma circular.
Circulando diviso a lo lejos el soberbio castillo de Sigüenza antigua residencia de los obispos y cardenales,  hoy Parador Nacional de Turismo, emplazado en una alcazaba árabe.
 En Sigüenza hay una bellísima plaza Mayor de pórticos renacentistas, a su lado está el Ayuntamiento.
Paseando por sus calles del barrio medieval flanqueadas de casas antiguas nos encontramos con la renacentista del Doncel, otras barrocas como el seminario de San Bartolomé. También encontramos distintas plaza o plazuelas como la llamada de la Cárcel.
Cerca de la Plaza Mayor nos encontramos con la Catedral tiene aspecto de fortaleza, por sus torres almenadas y contrafuertes, en su interior hay tres naves y distintas obras de arte como el sepulcro del Doncel (Martin Vázquez de Acre). El altar renacentista de Santa Librada, se accede al claustro por una puerta de mármol.
Frente a la catedral se encuentra el Museo Diocesano de  Arte Sacro con una importante colección de esculturas  y  pinturas de Zurbarán y el Greco.
Dejo atrás Sigüenza para ir hasta Atienza, construida en la pendiente de una llanura rocosa, donde fue edificado el castillo. Es un  pequeño pueblo con el encanto del pasado con pequeñas calles empedradas y casas con paredes  de madera y soportales. Por el arco de Arrebataca se llega a la plaza del  Ayuntamiento, la iglesia de la Santísima Trinidad y San Gil con un ábside semicircular, la iglesia de San Juan es renacentista y tiene un retablo barroco.


En mi viaje de regreso a Campo Real me detengo en Jadraque  donde hay otro antiguo castillo con  cinco grandes torres llamado del Cid y desde donde se domina el pueblo.

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